Qué ha probado Anthropic
La Frontier Red Team de Anthropic publicó el 12 de octubre una evaluación sobre un posible «replicador basado en pesos»: un programa que transportaría los pesos de un modelo junto con el software necesario para ejecutarlo y los copiaría a otros equipos comprometidos. La pregunta no es si un modelo puede responder en un servidor potente, sino si puede instalar la inferencia en dispositivos desconocidos y continuar la cadena sin depender de un centro de datos.
El informe separa cuatro fases: encontrar objetivos, conseguir ejecución, preparar la inferencia y continuar la propagación. Anthropic se centra en las dos últimas y deja fuera el método de explotación inicial. Por eso el resultado no demuestra una infección autónoma completa.
Lo que sí funciona en hardware barato
El equipo distribuyó Gemma4-26B-A4B, un modelo de Google, entre quince Android TV de bajo coste conectados en red. Con cuatro gigabytes de memoria por dispositivo, el conjunto consiguió ejecutar inferencia a unos 0,39 tokens por segundo. Es una prueba de que un grupo de equipos modestos puede sostener un modelo que no cabría cómodamente en uno solo, aunque la velocidad sea demasiado baja para compararla con un servicio convencional.
En otra evaluación, Qwen3.5-9B preparó la ejecución de Llama 3.1 8B en ocho de nueve tipos de hardware. Tuvo que resolver diferencias de instalación y ajuste entre plataformas. Ahí está la novedad del escenario: un malware tradicional suele necesitar componentes preparados para cada entorno, mientras que un agente podría intentar adaptarse sobre la marcha.
La demostración, sin embargo, cubre la preparación de inferencia. No prueba que el mismo modelo pueda descubrir, comprometer y mantener una cadena de equipos reales sin ayuda externa.
