Qué ha pasado
El 18 de agosto de 2026, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York desveló una acusación ampliada (superseding indictment) de 14 cargos contra 17 miembros del Mabna Institute, una empresa con sede en Irán que el Departamento de Justicia de EE. UU. describe como el instrumento de una campaña de robo de propiedad intelectual sostenida desde al menos 2013 en nombre de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y de universidades y organismos iraníes. El caso amplía una acusación original de marzo de 2018 contra nueve de estos mismos individuos: ocho años después, ninguno ha sido detenido, y Washington ha decidido volver a hacer pública la persecución con nombres nuevos y cargos adicionales.
El instituto detrás de los ataques
El Mabna Institute fue fundado hacia 2013 por Gholamreza Rafatnejad y Ehsan Mohammadi con un propósito explícito, según la fiscalía: ayudar a universidades y organismos científicos iraníes a acceder a recursos académicos que de otro modo no podrían obtener, sorteando las sanciones que limitan el acceso de Irán a publicaciones y bases de datos científicas occidentales. No es una unidad militar ni una agencia de inteligencia con nombre en clave: es, en palabras de Shmuel Gihon, investigador de Check Point Software, "la privatización del espionaje de Estado, un contratista que vende investigación robada a quien pague, con la IRGC como cliente ancla más que como propietaria única". La fiscal del caso, Jamie McDonald, lo resumió así: "el paso del tiempo no nos disuadirá de identificar y perseguir a quienes atacan a Estados Unidos desde el extranjero".
