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Mabna Institute: ocho años después, EE. UU. acusa a 17 iraníes por el robo de 31 terabytes de investigación para la Guardia Revolucionaria

El Departamento de Justicia de EE. UU. desveló el 18 de agosto de 2026 una acusación ampliada contra 17 miembros del Mabna Institute, la empresa iraní que actuó en nombre de la Guardia Revolucionaria para robar credenciales de más de 100.000 profesores y sustraer más de 31 terabytes de investigación académica de universidades en todo el mundo. El caso, que arrancó en 2018, confirma que Washington sigue persiguiendo una operación de espionaje sostenida durante más de una década por suplantación de identidad, no por vulnerabilidades técnicas.

Publicado
20 de agosto de 2026
Tiempo
5 min de lectura
Autoría
Redacción Cubix Academia
Profundidad
intermedio
Torre de reloj universitaria iluminada de noche, con las esferas del reloj brillando contra un cielo oscuro

Qué ha pasado

El 18 de agosto de 2026, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York desveló una acusación ampliada (superseding indictment) de 14 cargos contra 17 miembros del Mabna Institute, una empresa con sede en Irán que el Departamento de Justicia de EE. UU. describe como el instrumento de una campaña de robo de propiedad intelectual sostenida desde al menos 2013 en nombre de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y de universidades y organismos iraníes. El caso amplía una acusación original de marzo de 2018 contra nueve de estos mismos individuos: ocho años después, ninguno ha sido detenido, y Washington ha decidido volver a hacer pública la persecución con nombres nuevos y cargos adicionales.

El instituto detrás de los ataques

El Mabna Institute fue fundado hacia 2013 por Gholamreza Rafatnejad y Ehsan Mohammadi con un propósito explícito, según la fiscalía: ayudar a universidades y organismos científicos iraníes a acceder a recursos académicos que de otro modo no podrían obtener, sorteando las sanciones que limitan el acceso de Irán a publicaciones y bases de datos científicas occidentales. No es una unidad militar ni una agencia de inteligencia con nombre en clave: es, en palabras de Shmuel Gihon, investigador de Check Point Software, "la privatización del espionaje de Estado, un contratista que vende investigación robada a quien pague, con la IRGC como cliente ancla más que como propietaria única". La fiscal del caso, Jamie McDonald, lo resumió así: "el paso del tiempo no nos disuadirá de identificar y perseguir a quienes atacan a Estados Unidos desde el extranjero".