Un estándar entre un modelo y el mundo
Model Context Protocol, o MCP, es un protocolo abierto para conectar aplicaciones que usan modelos de lenguaje con fuentes de datos y herramientas externas. Su función principal es normalizar la conversación entre la aplicación de IA y esas capacidades, de modo que un servidor pueda ofrecer contexto o acciones sin que cada cliente tenga que inventar una integración distinta.
La comparación con USB-C es útil si se entiende su límite: MCP estandariza el conector y parte del intercambio, pero no convierte todos los dispositivos en seguros ni decide qué debe hacer el usuario. El servidor sigue siendo un servicio con una finalidad, unos permisos y una procedencia que hay que valorar.
Las tres piezas del modelo
La especificación distingue tres roles. El host es la aplicación de IA que inicia las conexiones; el cliente es el conector que vive dentro de esa aplicación; y el servidor proporciona contexto y capacidades. Las comunicaciones usan mensajes JSON-RPC y permiten negociar capacidades por conexión. Esta separación hace posible que una aplicación incorpore varios servidores sin que cada uno tenga que conocer la implementación interna del host.
En la práctica, el host puede ser un asistente, un IDE o una herramienta de investigación. El cliente mantiene la conexión y presenta al modelo las capacidades disponibles. El servidor puede ejecutarse localmente o detrás de un servicio remoto, según el transporte y la arquitectura elegidos. El nombre “servidor” no implica por sí solo que sea público: lo importante es quién lo opera y qué datos puede tocar.
